El Camping Caravaning pide una solución para la zona de acampada
El espacio destinado para este fin junto a las piscinas de La Calabaza lleva años sin que nadie lo gestione y son los socios de este club los que trabajan para mantenerlo decente
Los integrantes del Camping Caravaning Club Arandino están expectantes para conocer el futuro del recinto de acampada existente en las instalaciones municipales de La Calabaza, anexo a las piscinas de verano. Con el cambio de corporación en el Ayuntamiento de la capital ribereña y la finalización esta temporada de baño del contrato de gestión de las piscinas, esta agrupación de campistas esperan que se potencie este entorno, adecuándolo a las necesidades de los que acuden a acampar de manera habitual todos los veranos.
La empresa que gestiona en la actualidad las piscina municipales no quiso hacerse cargo de este entorno y, ante esta situación, el Consistorio accedió a la petición del club de cederles las instalaciones para su uso y mantenimiento durante la época estival. «Nosotros nos encargamos de hacer pequeños arreglos en los baños, las duchas y los lavaderos, segamos la hierba y adecentamos la zona con pequeñas inversiones, como la colocación de la puerta de entrada para dotarla de una mínima seguridad», enumera Pedro del Álamo, presidente del Camping Caravaning Club Arandino.
Los campistas pretenden que se mejore el estado de este enclave, que cuenta con una larga historia de acampadas en la capital ribereña desde su creación, pero que se les siga teniendo en cuenta ya que ellos son los que lo han mantenido a lo largo de los años en los que no lo ha regentado ninguna empresa. «Cuando esto se saque a concurso, si se saca de manera conjunta con las piscinas, nos gustaría que el adjudicatario nos tuviese encuentra y se nos diesen facilidades para poder seguir acudiendo aquí como hemos venido haciendo hasta ahora», apunta Del Álamo, como portavoz de las 20 familias que suelen acampar durante todo el verano.
Para dar a conocer estas instalaciones, a lo largo de este pasado puente festivo se desarrolló la XI Acampada de la Amistad, donde los campistas pasaron de ser los 60 habituales a superar las 120 personas, la gran mayoría de Aranda y de la capital burgalesa.
A lo largo de los cuatro días se han desarrollado juegos infantiles, concursos de baile, pruebas deportivas y hasta una clase práctica de elaboración de paellas a cargo de José Luis García, cocinero arandino y presidente de la Asociación de Cocineros de Burgos. Todo para abrir la zona de acampada a todo aquel que sintiese curiosidad por esta afición que casi es una forma de vida diferente.
Fuente original: Diario de Burgos.


























